¿Has soñado con oír una canción y simplemente tocarla? PitchFit entrena tu oído paso a paso, desde reconocer una nota hasta descifrar canciones completas. Sin partituras, sin tablaturas.
Tocar de oído no es una única habilidad. Es una pila. PitchFit construye cada capa en orden, de modo que cada etapa refuerza la siguiente.

¿Puedes decir si una nota está bien afinada o no? Aquí empieza todo. Aprendes a escuchar el tono como algo distinto e identificable, no solo como un borrón de sonido.

¿Puedes encontrar una melodía en tu instrumento por tacto? Aprendes a oír la distancia entre notas, incluidos pasos, saltos y grandes intervalos, para poder trazar cualquier melodía de oído.

¿Puedes escuchar los acordes que hay debajo de una canción? Aprendes a identificar la cualidad y la función de los acordes, incluida la coloración emocional de mayor, menor y más allá.

¿Puedes aprender una canción completa solo escuchando? Unes las habilidades de tono, intervalos y armonía para decodificar música real, incluyendo verso, estribillo y puente.

¿Puedes tocar libremente sobre música que nunca has oído? Dejas de reaccionar y empiezas a anticipar. Oyes hacia dónde quiere ir la música antes de que llegue.

Aprendiste con YouTube y tablaturas. Sabes tocar bien pero te bloqueas cuando alguien pide tocar en una tonalidad o propone un jam. Tocar de oído es la pieza que falta.

Tienes un fuerte sentido natural de la melodía, pero quieres entender la armonía que hay debajo. Quieres componer tus propias canciones y dirigir a otros músicos.

Sabes leer música pero quieres tocar sin la partitura delante. Tocar de oído te da libertad musical que la notación nunca ofrece.

Trabajas en una DAW y tu oído es agudo. Pero a la hora de poner nombre a lo que escuchas o recrear un sonido a partir de una referencia, todavía te falta vocabulario.

El sentido del tono importa más de lo que crees. Entender armonía y melodía te convierte en mejor músico de conjunto. Empiezas a anticipar los cambios en lugar de reaccionar a ellos.

No tienes formación musical pero muchas ganas de tocar. Tocar de oído es la forma más natural de aprender. Es como aprendieron todos los músicos antes de que existieran las partituras.
Nada de canto, nada de partituras, nada de teoría por separado. Oyes música real y respondes a lo que percibes. La prueba se adapta a tu nivel y un coach te acompaña en cada paso.
Se reproduce una frase musical, un acorde o una nota auténticos a través de tu dispositivo. Nada de pitidos sintéticos, ni tono de referencia para apoyarte.

Toca lo que notaste: hacia dónde se movió la melodía, qué cambió entre dos fragmentos, cuántos instrumentos suenan o qué nota sonó.

Cuando buscas una nota, tienes hasta tres intentos en un teclado en pantalla. Si fallas, la prueba revela la respuesta y ajusta la dificultad para que nunca sea demasiado fácil ni demasiado dura.

Eliges un coach al inicio y él te explica por qué cada respuesta fue correcta o incorrecta, para que cada pregunta te enseñe algo incluso cuando fallas.
No necesitas micrófono ni instrumento. Todo ocurre en pantalla, completamente de oído.
Cada ejercicio en PitchFit está diseñado en torno a un resultado musical real. Esto es hacia lo que trabajas.
PitchFit no te obliga a empezar desde cero si no es necesario. Una prueba de diez minutos te dice exactamente dónde estás en cada capa de habilidad, y tu plan de entrenamiento parte de ahí.

Unos diez minutos de escucha y búsqueda de notas. Obtienes una línea base en las habilidades que sustentan tocar de oído, sin adivinar por dónde empezar.


Tu etapa más débil se convierte en tu punto de partida. Las sesiones duran 10 minutos, son adaptativas y enfocadas. Nada de perder tiempo en lo que ya sabes.


Cada sesión usa tonos musicales reales, acordes reales y progresiones reales. No pitidos sintéticos. Tu cerebro conecta el entrenamiento directamente con la música que escuchas en el mundo.


A medida que subes de nivel, prácticas transcribiendo frases musicales reales. Las habilidades que desarrollas en los ejercicios se transfieren directamente a sentarte y descifrar una canción.
Cada una de estas dimensiones influye directamente en tu capacidad para tocar de oído. Encuentra tu punto de partida primero.

El motor detrás de tocar de oído. Si escuchas la distancia entre notas, puedes trazar cualquier melodía.
Prueba las tuyas →
Escucha la cualidad de un acorde. Mayor, menor, disminuido. Así es como averiguas la armonía de cualquier canción.
Prueba las tuyas →
Reconoce los patrones armónicos detrás de las canciones. La mayoría de la música utiliza menos progresiones de las que piensas.
Prueba las tuyas →Diez minutos para medir tu nivel. Desde ahí, un plan personalizado.
Haz la prueba gratis →